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living lab bonaval

SENSÓRICA IoT

En el Living Lab de Bonaval, situado en Galicia, se monitoriza una plantación de kiwi atlántico mediante sensores IoT orientados al seguimiento del ambiente, el suelo y la planta. Esta infraestructura permite consultar la evolución de variables clave para interpretar las condiciones de cultivo y apoyar el análisis técnico de la parcela.

La monitorización ambiental recoge información sobre temperatura y humedad relativa, precipitación, presión atmosférica y velocidad del viento. Los sensores de planta permiten seguir el crecimiento diametral de troncos y frutos, el flujo de savia y la temperatura de hoja. Además, los sensores de suelo registran variables como temperatura, humedad, conductividad eléctrica, pH y nutrientes del suelo, incluyendo nitrógeno, fósforo y potasio.

En conjunto, estos datos permiten obtener una visión integrada del estado de la plantación, relacionando las condiciones ambientales con la disponibilidad de agua y nutrientes en el suelo y con la respuesta fisiológica de la planta.

Monitorización ambiental

La monitorización ambiental del Living Lab de Bonaval permite caracterizar las condiciones meteorológicas de la parcela. Los sensores instalados registran variables como temperatura y humedad relativa del aire, precipitación, presión atmosférica y velocidad del viento.

Esta información ayuda a interpretar el contexto climático en el que se desarrolla el cultivo, permitiendo relacionar los cambios ambientales con la evolución del suelo y la respuesta de la planta.

Monitorización de planta

Los sensores de planta permiten realizar un seguimiento directo del comportamiento del cultivo. En Bonaval se monitoriza el crecimiento diametral de troncos y frutos, el flujo de savia y la temperatura de hoja.

Estos datos aportan información sobre la evolución del crecimiento y la respuesta fisiológica de la planta frente a las condiciones ambientales y la disponibilidad de agua. Su análisis puede ayudar a identificar cambios en el estado hídrico del cultivo y a comprender mejor su comportamiento a lo largo de la campaña.

Monitorización del suelo

La monitorización del suelo permite conocer la evolución de variables relacionadas con el estado hídrico y físico-químico de la parcela. Los sensores instalados registran temperatura y humedad del suelo, conductividad eléctrica, pH y nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio.

Esta información es útil para interpretar la disponibilidad de agua y nutrientes en el entorno radicular, observar cambios tras episodios de lluvia o riego y apoyar decisiones relacionadas con el manejo agronómico de la plantación.

La integración de sensores ambientales, sensores de suelo y sensores de planta convierte al Living Lab de Bonaval en un espacio de seguimiento completo del cultivo. La visualización de estos datos en HIBA+ facilita la consulta de información registrada en campo y permite relacionar el ambiente, el suelo y la respuesta de la planta dentro de una misma plataforma.