verticalidades

El IoT está permitiendo una óptima gestión del consumo de la energía al ofrecernos soluciones de monitorización a distancia de los equipos y su control.

Existen equipos que monitorean el consumo eléctrico en el punto donde se colocan, dándonos toda la información necesaria del consumo aguas abajo de este (energía activa, reactiva, intensidades consumidas, tensiones de línea, factores de potencia por fases, potencias activas, reactivas, etc.) y a partir de aquí, analizando los datos, podemos tomar decisiones de control sobre los equipos de iluminación, climatización, bombeo, etc.

Con decisiones acertadas podremos conseguir una mayor eficiencia energética y por tanto rentabilidad y desde el punto de vista social, una mayor sostenibilidad del entorno. Por otro lado, gracias a esta información podemos prever posibles fallos que puedan suceder haciendo un mantenimiento preventivo, pudiendo remediar el problema antes de que se ocasione y evitando todas las consecuencias negativas que pudieran tener lugar.

De entre las muchas ventajas que supone implantar sistemas de gestión de la energía en la agricultura 4.0, es importante destacar la posibilidad de tener un histórico de las diferentes mediciones y modelos calibrados de consumo, con el objetivo de establecer unos patrones de eficiencia de referencia.

A partir de estos patrones y los datos de medición en tiempo real se podrá comparar, minuto a minuto la eficiencia energética de la instalación con la de referencia pudiendo identificar así el grado de ineficiencia y, más importante aún, en qué momento se deja de ser eficiente. Evidentemente, el sistema debería de proponer medidas para corregirla.

Existen soluciones y servicios que conectan a la nube los equipos eléctricos existentes para su monitorización, y toma de decisiones en su control, de forma que se optimice energéticamente su funcionamiento