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La fertirrigación es una técnica que permite la aplicación simultanea de agua y fertilizantes a través del sistema de riego. Se trata de aprovechar principalmente los sistemas de riegos localizados para aplicar los nutrientes necesarios a las plantas.

La fertirrigación es una técnica antigua, muy estudiada, y prácticamente implementada su automatización en muchas explotaciones al ser una metodología racional para realizar la fertilización optimizada. Su uso aporta las siguientes ventajas:

  1. Si se hace con un riego de precisión localizado, los nutrientes quedan perfectamente localizados en la zona de absorción de las raíces al distribuirse junto con el agua. Se optimizan los fertilizantes, las pérdidas son mínimas.
  2. Si se conoce las necesidades de los nutrientes de los cultivos en función de su estado fenológico, se puede establecer una dosificación de fertilizantes diaria o semanal según este estado, pudiendo incluso aumentar o disminuir la velocidad de crecimiento según interese para adaptarse al mercado.
  3. Al distribuirse los nutrientes de forma líquida las plantas pueden absorberlos inmediatamente después de la administración, lo que mejora su disponibilidad y eficiencia.
  4. Posibilidad de corregir rápidamente cualquier deficiencia nutritiva del cultivo.

Por otro lado, al tener una monitorización y control de la conductividad eléctrica y del PH del agua se puede utilizar aguas de baja calidad agronómica (Conductividad eléctrica superiores a 3 dS/m).

Con la fertirrigación se hace un uso más racional de los fertilizantes, reducimos el impacto ambiental, se ahorra tiempo, recursos y esfuerzos, por tanto, aumentamos el respeto al medio ambiente y la sostenibilidad.

¿Cómo Funciona La Fertirrigación?

Esta tecnología consiste en introducir fertilizantes solubles en el sistema de riego. Por lo general, se realiza con:

  • Un equipo de inyección de fertilizantes que se encarga de ajustar el aporte de fertilizantes al agua de riego mediante bombas inyectoras o inyectores tipo Venturi o hidráulicos. La solución nutritiva se encuentra en depósitos cercanos. Normalmente se utilizan bombas inyectoras (dosificadoras) pues realizan una dosificación más precisa, pero tiene el inconveniente de su precio elevado frente a los inyectores tipo Venturi.
  • Un equipo de control o cabezal de fertirrigación compuesto por un programador que controla la inyección de los fertilizantes, la monitorización y control del pH y la conductividad eléctrica del agua de riego, la activación de los agitadores o turbosoplantes, etc. Este equipo puede servir también de programador de riego abriendo y cerrando electroválvulas y del control del sistema de bombeo.

Para realizar esta operación se utilizan depósitos de diferentes tamaños donde se prepara la solución madre del fertilizante con agua y desde donde es inyectada a la red de riego.

Fig: Sala de depósitos de abonos. Se puede observar los agitadores eléctricos en la cabeza del depósito para una disolución y reparto homogéneo de los nutrientes en el agua → 

↑ Fig: Cabezal de fertirrigación con posibilidad de programación tipo cuantitativa o proporcional y dosificación basada en inyectores tipo Venturi, sin piezas móviles y con medición y control de CE y PH.

↑ Fig: Bomba dosificadora de pistón de acero inoxidable 120 golpes/min a 50 Hz, Qmáx = 225 l/h a 50 Hz, Pmáx = 7 bares; accionado por motor eléctrico de 250 W.

Existen multitud de fertilizantes solubles, no hay problema en encontrarlos, los más comunes utilizados en agua para fertirrigación comprenden nitrato de amonio, nitrato de amonio urea, nitrato de calcio, tiosulfato de amonio, cloruro de potasio, sulfato de potasio, nitrato de potasio, ácido fosfórico, ácido sulfúrico, etc. Además de proporcionar los nutrientes adecuados durante la fertirrigación, algunos fertilizantes pueden realizar funciones acidulantes y mejorar las propiedades del suelo.

Aunque los nutrientes se suministran de forma líquida la distribución de estos por el suelo no es uniforme, depende del tipo, su grado y velocidad de solubilidad, de la temperatura, etc. El éxito de la distribución dependerá del conocimiento del técnico que lo planifique siendo las propiedades fundamentales la solubilidad y la compatibilidad, y una vez realizada la solución hay que tener en cuenta la acidez y la conductividad eléctrica.

 

Metodología de la fertirrigación

Existen dos métodos diferentes de calcular la dosis de abonado. Una vez calculados los requerimientos, se introducen en el programador para aportarlos.

    • Fertirrigación cuantitativa. Este modelo está basado en calcular las necesidades nutritivas en función de distintos parámetros: Número de plantas, edad, superficie foliar, tipo de suelo, área, consumo de nutrientes, etc.
    • Fertirrigación proporcional. Es un modelo más utilizado en cultivos sin suelo e hidropónico. Consiste en inyectar una cantidad determinada de fertilizantes por un volumen de agua determinado. Por ejemplo: gramos por litro ó litro por metro cúbico. Este ejemplo se refiere a concentración de fertilizantes en agua; en hidropónico suelen utilizarse unidades de concentración tales como: ppm/l, mmol/l o meq/l (partes por millón y litro, milimoles por litro o miliequivalentes por litro).

Hoy en día este cálculo se realiza desde las plataformas web y las dosis resultantes se mandan al programador para su ejecución de forma local y autónoma. Cualquier incidencia (evento) o alarma que se produzca el equipo programador lo trasladara a la nube para su conocimiento por parte del operador